VISTA DE LA LONJA DEL COMERCIO EN SU FASE INICIAL
DE CONSTRUCCIÓN
(maqueta
del espacio que ocuparía en el entorno actual)
En 1907 se iniciaron las obras del edificio para la recién creada
Sociedad Anónima Lonja del Comercio en un área aledaña
a la Plaza de San Francisco de Asis. La construcción fue precedida
por un concurso del que resultó ganador el proyecto del arquitecto
Tomás Mur, quien contó con la colaboración del
cubano José Toraya Sicre, los ejecutores de la obra fueron Purdy
& Henderson.
El costo de inversión ascendió a unos 800 mil dólares,
incluyendo el terreno, los ascensores y el mobiliario y se ocupó
una manzana de 2.370 m2. Inicialmente
tenía 5 pisos y abarcaba un área total de 11.851 m2,
su estructura fue de acero, con entre pisos y techos de hormigón
armado; en el frente se usaron bloques fundidos por la Cuban Concrete
Co. En
la cúpula se erigió una reproducción en bronce
del Dios del Comercio, “Mercurio”, elaborada por el escultor italiano
Juan Bolonia. Las
obras se terminaron en el año 1909 y la inauguración del
inmueble fue el 28 de marzo de ese año.